Publicaciones etiquetadas como Literatura

Música para malogrados

Vila-Matas lamenta que el arte no exista en un plano más puro de la realidad.

En realidad, en lo que se refiere a la literatura, ya todo acabó, aunque quizás esto por suerte también se pueda todavía matizar. Pero es innegable que la prosa se ha convertido en un producto más del mercado: algo que es interesante, distinguido, esforzado, respetado, pero irremediablemente insignificante.

Por Enrique Vila-Matas | Suplemento Babelia de El País | 2 junio 2012

  • 12 Diciembre, 2012

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Cómo ordenar el universo

Un texto breve, pero que no queríamos dejar de recomendar.

Los acervos personales retratan una mente. Por ejemplo, Umberto Eco tiene una colección de incunables “muy orientada”. Sólo admite libros herméticos, mágicos y de falsa sabiduría: “Tengo a Ptolomeo, que se equivocaba sobre el movimiento de la Tierra, pero no tengo a Galileo, que tenía razón”.

Por Juan Villoro | Reforma | noviembre 2012

  • 26 Noviembre, 2012

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Viaje al Macondo real

En el pueblo donde nació García Márquez se puede hacer un extraño turismo a medio camino entre la realidad y la ficción. Gabo ya no inventa historias, pero los guías de turistas sí.

Cuando ciertos nativos desocupados avistan a esos forasteros en las calles del pueblo, entienden que ha llegado el momento de actuar. Macondo será historia pura en las páginas de Cien años de soledad, compadre, pero aquí en Aracataca existe, es materia genuina, ellos lo ven cada día y pueden hacérselo visible a los visitantes que tengan fe en hallarlo más allá de la literatura. En esa casa esquinera, por ejemplo, fue donde el coronel Aureliano Buendía conoció el hielo que habría de recordar muchos años después, usted sabe, frente al pelotón de fusilamiento. Présteme la cámara si quiere y yo lo retrato ahí con su novia. 

Por Alberto Salcedo Ramos | SoHo | octubre 2012

  • 13 Noviembre, 2012

Instrumentos culturales

En 2006, el gobierno de colombia imprimió un tomo grueso titulado 100 autores colombianos del siglo XX. Este artículo es una ácida reseña de ese libro y de los instrumentos diplomáticos, culturales, mediáticos y ridículos que llevan a crear libros así.

En la sobria y azul contraportada del libro se lee: “Ministerio de Relaciones Exteriores de Colombia. Edición patrocinada por Telefónica— Eso es todo. O no, ya se irá viendo. Porque en honor a la precisión visual las palabras de la contraportada vienen acompañadas del escudo patrio y del logotipo del patrocinador

Si se le gira con las dos manos (¡el volumen pesa casi dos kilos!) se descubre que portada no le falta. Iconografía y título plenos de fuerza, como mandan los cánones de un buen producto de comercialización: premio Nobel en contrapicado, a media vía de una mueca alegre, bigote blanco grueso, emparejado con regla, cejas pobladas y entrecejo despejado, patillas a media oreja generosas hasta la posibilidad de llevarlas despeinadas, “a nuestro aire”, parecen decir las patillas. La mirada, las manos, los hombros, los labios, las ojeras, las gafas (guardadas en el bolsillo de la chaquetilla, visibles), la frente, los pómulos, los dientes, las fosas nasales; todo parece en su lugar. Todo excepto el mentón. ¿Qué pasa con el mentón de Gabriel García Márquez cuando ríe a media asta? 

Por Juan Álvarez | Letralia | 4 mayo 2009

  • 02 Noviembre, 2012

Enamórate de tu profesor

¿De dónde viene el estereotipo del académico arrogante que se acuesta con sus alumnas? De la realidad, pero, ¿de dónde más?

Tal como hemos visto, algo que casi todos los catedráticos del cine y de la literatura tienen en común es que se acuestan con sus estudiantes.

Por William Deresiewicz | Etiqueta Negra | 6 agosto 2012

  • 07 Agosto, 2012

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Mis influencias

Michel Houellebecq da un discurso sobre la lectura y la infancia.

Lo que me dije de pronto es que quizá los libros que uno lee entre los cinco y los quince años tienen una influencia mayor que los libros que uno lee a partir de los quince, los libros de adolescencia que ya son libros de adultos.

Entonces intenté recordar, de lo que leía de niño, lo que me había marcado, y de golpe todo se volvió más difícil.

Por Michel Houellebecq | Revista Eñe | otoño 2008

  • 13 Julio, 2012

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La verdadera conquista de Clipperton

Tras ocho años de obsesión, el autor visita la isla de Clipperton, una roca en medio del pacífico disputada por México y Francia y deshabitada desde 1917, cuando murieron casi todos sus habitantes.

Tengo un casete mental al que le pongo play cada vez que llega el momento de contar la historia oficial de la isla. Cuando me preguntan, explico que John Clipperton natural del condado de Norfolk e hijo legítimo de John Howet y Ann Clipperton, inició su carrera como piloto de navío bajo el mando del capitán William Dampier. Naturalista, entomólogo e hijo de puta que, entre otras cosas, ordenó abandonar en las islas Juan Fernández a un desgraciado llamado Alexander Selkirk.

Por Pablo Raphael | Gatopardo | junio 2012

  • 20 Junio, 2012

Desnudo en la bañera, asomado al abismo

El manifiesto literario de Lars Iyer, autor del blog y la novela Spurious:

Pronto, los escritores empezaron a instalarse en pisos de la ciudad, y aceptaron puestos de trabajo. De hecho, ciudades enteras se vieron colonizadas y ocupadas por escritores. Pontificaban acerca de cuanto tema hay bajo el sol, concedían entrevistas y publicaban en la editorial local, Libros del Monte Santo. Los había que llegaron incluso a vivir de las ventas y, cuando éstas menguaron, impartieron clases en la facultad de Olimpia City, y cuando se dejó de contratar a nadie en los Departamentos de Humanidades, se dedicaron a escribir libros de memorias sobre el arte de “vivir en las montañas”. Se hicieron expertos en publicidad, porque resultaba evidente que la industria editorial era una rama de la comunicación. Los más astutos empezaron a escribir anuncios, pues era una excelente manera de adquirir una buena técnica. 

Por Lars Iyer | Frontera D | mayo 2012

  • 04 Junio, 2012

Fuentes vuelve

Martín Caparrós entrevista a Carlos Fuentes.

Lo que yo nunca querría es ser estatua: a las estatuas las cagan las palomas. En cambio una estampilla me gustaría más. Es bonito eso de la estampilla: sirves para la comunicación y, además, te están lamiendo todo el tiempo.

Por Martín Caparrós | Blogs El País | 16 mayo 2012 (original de 2001)

  • 18 Mayo, 2012

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Lo que sé

Estoy obsesionado con la muerte. Me parece una aventura. Peter Pan lo dijo. Curioso que lo cite, porque no me gusta J. M. Barrie. Detesto cómo ha sentimentalizado a los chicos, cómo los ha hecho bonitos y encantadores. Pero si uno mira el corazón de Peter Pan, es un chico obsesionado con la muerte, con miedo de vivir.

Por Maurice Sendak | Página/12 | mayo 2012 | vía dubquixote

  • 16 Mayo, 2012

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