Está Cerrado

Por dos años (de diciembre de 2010 a enero de 2013), en Canasta Básica buscamos y recomendamos buenas lecturas en español.

Hoy cerramos oficialmente este proyecto, que nos dio la satisfacción de conocer grandes publicaciones, autores y textos, y de ayudar a otros a conocerlos.

¿Buscas algo que leer? Nuestros archivos siguen aquí:

En total, recomendamos 253 artículos.

Nota: Si te interesa revivir, recrear, destruir o reusar Canasta Básica, contáctame: ivan@santiesteban.org

  • 17 Mayo, 2013

  • 8 notas

La isla en texto. Un viaje literario a La Habana

Gatopardo publica un excelente reportaje de Juan Pablo Villalobos: un viaje por el texto y el contexto de la literatura cubana contemporánea, un encuentro cara a cara con sus protagonistas.

En Cuba, las editoriales pertenecen al Estado y publican con una lógica incluyente, no de mercado, lo que para muchos autores significa un debut y una despedida. ¿Bajo qué condiciones y con qué expectativas trabajan los escritores contemporáneos de la isla caribeña?

—¿De dónde viene?
—De México.
—¿Cuál es el motivo del viaje?
—Tengo amigos aquí, vengo a visitarlos.
—¿A qué se dedica?
—Soy escritor.
—¿Qué escribe?
—Novelas.
—¿Qué tipo de novelas?

Por Juan Pablo Villalobos | Gatopardo | diciembre 2012

  • 31 Enero, 2013

  • 3 notas

Sermón de Navidad

Letras Libres traduce al español un ensayo Robert Louis Stevenson sobre la virtud, lo mucho que tiene que ver con la muerte y lo poco que tiene que ver con la felicidad.

En estos tiempos que vivimos prevalece, entre la gente seria, un idealismo de noble carácter: nunca les parece que han prestado suficiente servicio, viven incluso con la impaciencia de su propia virtud. Sin embargo, quizás sería más modesto agradecer personalmente por no estar peor; no solo nuestros enemigos –personas desesperadas a nuestros ojos– sino también nosotros mismos desconocemos qué debe hacerse; de ahí deriva la sutil esperanza de que acaso hemos hecho más de lo que pensábamos: la esperanza de que tan solo haber zanjado este negocio de la vida –tan inconstante– con manos relativamente limpias, tan solo haber jugado el papel de una persona que obtuvo algunos logros, tan solo haber resistido el mal y, al final, aún seguir resistiéndolo, significa, para el pobre soldado humano, haber actuado bien.

Por Robert Louis Stevenson | Letras Libres | diciembre 2012 (publicado originalmente en 1888)

  • 18 Diciembre, 2012

  • 6 notas

Música para malogrados

Vila-Matas lamenta que el arte no exista en un plano más puro de la realidad.

En realidad, en lo que se refiere a la literatura, ya todo acabó, aunque quizás esto por suerte también se pueda todavía matizar. Pero es innegable que la prosa se ha convertido en un producto más del mercado: algo que es interesante, distinguido, esforzado, respetado, pero irremediablemente insignificante.

Por Enrique Vila-Matas | Suplemento Babelia de El País | 2 junio 2012

  • 12 Diciembre, 2012

  • 1 nota

Puntos y figuras: El acento diacrítico

¿Para qué sirven las tildes en el español? La mayoría de los idiomas parece arreglárselas bastante bien sin ellas. Son un bonito lujo. O, quizá, como sugería alguien en Twitter, un manual de instrucciones para que algún arqueólogo del futuro reconstruya nuestra lengua.

Las reglas de acentuacion españolas, que nadie sabe quien se saco de la manga, aunque sean una chulada y envidia de otras lenguas, como el italiano, el portugues o el ingles, cuyas palabras uno nunca sabe bien a bien donde se acentuan y cuya prosodia es tan ambigua o inestable, constituyen reglas tan utiles como prescindibles debido a la coherencia que los contextos aportan. Un texto claro no deberia requerir tilde alguna. Nuestra tilde es una mera muletilla que necesitamos, me temo, porque poseemos alguna discapacidad como lectores. ¿Ha leido este parrafo sin tildes? Es perfectamente legible sin ellas. No pasa nada.

Por Emmanuel Noyola | Letras Libres | 17 octubre 2012

  • 30 Noviembre, 2012

  • 5 notas

Cómo ordenar el universo

Un texto breve, pero que no queríamos dejar de recomendar.

Los acervos personales retratan una mente. Por ejemplo, Umberto Eco tiene una colección de incunables “muy orientada”. Sólo admite libros herméticos, mágicos y de falsa sabiduría: “Tengo a Ptolomeo, que se equivocaba sobre el movimiento de la Tierra, pero no tengo a Galileo, que tenía razón”.

Por Juan Villoro | Reforma | noviembre 2012

  • 26 Noviembre, 2012

  • 4 notas

Una charla sobre la verdad y lo sublime

Werner Herzog discute la relación entre la verdad práctica y la “verdad sublime” que persiguen las artes, con ejemplos que van desde el pueblo peruano que no creía en la existencia del mar o el adolescente norteamericano que dispara a una pareja en un suburbio mientras les dice que esto es la realidad. 

Por Werner Herzog | El Malpensante | julio 2012

  • 23 Noviembre, 2012

  • 2 notas

Viaje al Macondo real

En el pueblo donde nació García Márquez se puede hacer un extraño turismo a medio camino entre la realidad y la ficción. Gabo ya no inventa historias, pero los guías de turistas sí.

Cuando ciertos nativos desocupados avistan a esos forasteros en las calles del pueblo, entienden que ha llegado el momento de actuar. Macondo será historia pura en las páginas de Cien años de soledad, compadre, pero aquí en Aracataca existe, es materia genuina, ellos lo ven cada día y pueden hacérselo visible a los visitantes que tengan fe en hallarlo más allá de la literatura. En esa casa esquinera, por ejemplo, fue donde el coronel Aureliano Buendía conoció el hielo que habría de recordar muchos años después, usted sabe, frente al pelotón de fusilamiento. Présteme la cámara si quiere y yo lo retrato ahí con su novia. 

Por Alberto Salcedo Ramos | SoHo | octubre 2012

  • 13 Noviembre, 2012

Instrumentos culturales

En 2006, el gobierno de colombia imprimió un tomo grueso titulado 100 autores colombianos del siglo XX. Este artículo es una ácida reseña de ese libro y de los instrumentos diplomáticos, culturales, mediáticos y ridículos que llevan a crear libros así.

En la sobria y azul contraportada del libro se lee: “Ministerio de Relaciones Exteriores de Colombia. Edición patrocinada por Telefónica— Eso es todo. O no, ya se irá viendo. Porque en honor a la precisión visual las palabras de la contraportada vienen acompañadas del escudo patrio y del logotipo del patrocinador

Si se le gira con las dos manos (¡el volumen pesa casi dos kilos!) se descubre que portada no le falta. Iconografía y título plenos de fuerza, como mandan los cánones de un buen producto de comercialización: premio Nobel en contrapicado, a media vía de una mueca alegre, bigote blanco grueso, emparejado con regla, cejas pobladas y entrecejo despejado, patillas a media oreja generosas hasta la posibilidad de llevarlas despeinadas, “a nuestro aire”, parecen decir las patillas. La mirada, las manos, los hombros, los labios, las ojeras, las gafas (guardadas en el bolsillo de la chaquetilla, visibles), la frente, los pómulos, los dientes, las fosas nasales; todo parece en su lugar. Todo excepto el mentón. ¿Qué pasa con el mentón de Gabriel García Márquez cuando ríe a media asta? 

Por Juan Álvarez | Letralia | 4 mayo 2009

  • 02 Noviembre, 2012

La voz de los diamantes silenciosos

Josefina Licitra tiene un tío que anima las reuniones familiares con sus anécdotas. Ahora se entera, por los periódicos, que su tío es un brillante científico que está cerca de devolverle la voz a los mudos, y que de alguna forma esto involucra a muchos pájaros.

—¿Y por qué no se trabaja con monos, que son más parecidos al humano?

—Porque los monos no comparten con el humano la necesidad de un aprendizaje para vocalizar. Se sospecha de algunas especies, pero en general no es algo que compartamos con los monos.

—¿Y por qué no con cetáceos?

—Porque pesan mucho y están bajo el agua.

—¿Por qué no con ratones?

—Porque no sirven para los trabajos de vocalizaciones aprendidas.

—¿Por qué no con humanos?

—Bueno, porque está prohibido experimentar con humanos, Jose. Además, el cerebro humano tiene una estructura de núcleos infinitamente más compleja que la de un pájaro.

—Perdón, no sé qué es un núcleo.

—Okay. Perfecto.

Me quiere matar. O no, pero parecido: no me mata porque me quiere.

Me quedo pensando en eso mientras Gabo se va a hacer un mate. Vuelve con una nota de Clarín que está muy clara. La firma Sibila Camps; me angustia saber que Sibila Camps entendió todo y yo no.

Por Josefina Licitra | Revista Anfibia | 6 septiembre 2012

  • 23 Octubre, 2012

  • 1 nota